Siguiendo la tradición, Barcelona ha dado el pistoletazo de salida a las fiestas de navidad con el establecimiento de su feria navideña más emblemática; me estoy refiriendo a la Fira de Santa Llúcia. Situada en la Plaza de la Catedral, un año más, se establecen ahí más de 270 paradas, agrupadas en cuatro sectores artesanales según venden Belenes y figuras, arboles y tiós, artesanía variada, y por último zambombas o otros objetos musicales y decorativos. Con una tradición que se extiende desde 1786, esta feria viene celebrándose cada año en fechas prenavideñas para que todas las
personas puedan decorar sus casas a tiempo y con los mejores motivos de estas fiestas. Todo en un marco incomparable cerca de la Catedral de la ciudad Condal, un escenario suficientemente ancho y bonito donde acoger la ilusión de todos los que se pasean, grandes y mayores, que esperan con ansias que lleguen estas vacaciones llenas de luz y color.Además, y situado cerca de Santa Llúcia, se encuentran las paradas de la ADEC (Associació en Defensa de l'Etiquetatge en Català). Esta otra exposición de comerciantes, que se celebra a la vez, dedica su espacio a ofrecer los mejores productos alimentarios de Catalunya, típicos de estas fechas. Desde turrones y dulces que hacen las delicias de cualquiera, hasta los
embutidos más apreciados de las tierras catalanas. Su oferta es extensa y variada, y estarán en el centro hasta mediados de diciembre. Dirán que hay crisis, pero casi nadie se resiste a llevarse a casa alguno de los centenares de productos que se ofrecen; y es que sólo con oler le convencen a uno.
embutidos más apreciados de las tierras catalanas. Su oferta es extensa y variada, y estarán en el centro hasta mediados de diciembre. Dirán que hay crisis, pero casi nadie se resiste a llevarse a casa alguno de los centenares de productos que se ofrecen; y es que sólo con oler le convencen a uno.¿Y vosotros, ya las habéis visitado?
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